Entrevistas

Depedro: “otra cultura es encontrarte a ti mismo”

Jueves, 23 noviembre 2017 0 Comments

Había que pasar al fondo donde, momentos antes, estaba sentado Jairo Zavala. Distraído, buscaba algo en sus bolsillos, cuando le avisaron que lo esperabamos para entrevistarlo atinó a sonreír y presentarse.

   Su cabeza reposaba en su mano, al lado de una taza de café finita. “Dispara” fueron sus primeras palabras después de decirle los temas de los que quería hablar, advirtiéndole que tenía algunas preguntas extra enviadas por algunos seguidores de su música.

   Desde el 2011 Jairo no venía a la ciudad , cuando por fin vuelve, un banco de niebla retrasa el aterrizaje y lo desvía a Cancún. La playa como preludio de la gira donde Depedro promociona el disco El Pasajero, misma que pasará por el centro de país el 24 de noviembre en el foro Bajo Circuito y el 27, en la Feria del Libro de Guadalajara.

   “2011, ¡uff! ¡Madre mía, tanto tiempo!”, exclama al recordar que ya pasaron seis años de su última visita a la ciudad, no así al país pues “hace año y medio vine a Chihuahua y Ciudad Juarez con Depedro pero no pudimos bajar a la ciudad”. ¿Y piensa regresar? “sí, dentro de unos meses”, respuesta que nos sacó más de una sonrisa; esperando que los meses no se vuelvan años. El madrileño ha llevado su último disco a diferentes países y escenarios, ha sido una gira cargada de trabajo ya que Jairo no sólo tiene su proyecto en solitario, Depedro, sino también es guitarrista y compositor de la banda estadounidense Calexico, que está a unos meses de sacar disco nuevo.

   Hay música que te hace sentir en familia, en casa y el nombre Depedro surge a partir de eso: “uno de mis superpoderes no es encontrar nombres para los grupos y la música que hago es muy familiar y nada más familiar que un Pedro. Así, simple”.

La familiaridad que Jairo refleja en su música me trae a la cabeza  la tambora de algún pueblo, por mencionar algo pero, ¿qué tanto de México hay en Depedro y que otro en Calexico? “En Calexico hay sangre mexicana, Sergio Mendoza y Jacob Valenzuela, ahí ya hay un pie en la cultura mexicana y en Depedro lo que hay es un germen que surge en este país para empujarme a hacer este proyecto”. Acto seguido habla sobre un documental de la Selva Lacandona rodado en 2005 “lo que vi y descubrí ahí me empujó a escribir de otra manera y a hacer canciones como ‘Como el viento’”.

Estar con Calexico le ha abierto muchas puertas “no sólo para ser escuchado, también para aprender a enfocar la música de diferente forma, con más libertad”. De igual modo, Jairo considera que “mi aportación con ellos –Calexico– es un enfoque latino y de folclor latinoamericano que conozco y he estudiado y la visión mediterránea”. ¿Piensan venir? “los voy a traer, lo prometo. El último disco es muy bueno y canto una canción “Flores y Tamales”, una especie de cumbia a lo Calexico”.

   La vida y las raíces del cantautor son una mezcolanza de culturas: peruana, africana, vasca. Todo esto le ha ayudado a ver su entorno de diferente modo, de incluir y mezclar sonidos, temas y resignificarlos. Sus canciones hablan de lugares, de la gente y sus historias pero ¿qué hay con Ciudad de México?, pues en ciertos temas hay una alusión directa o no a ella: “imagínate, la primera vez que vienes México te vas a la selva un mes. Ahí conocí a los tojolabales y a otros indígenas y me voló la cabeza. Luego, estuve en    una semana y entendí lo que significa ‘Ciudad Mágica’, surrealismo y el maravilloso defectuoso. Una ciudad que es una analogía de lo que significa diversidad cultural, todo dentro de un mismo país. Me maravilló y me sigue maravillando”.

   Jairo va en busca de sus raíces “quizá es por la edad. Uno va llegando al ocaso y quiere saber de dónde vino y regresarse. No hay que perder la curiosidad, porque lo más importante está en donde tú has nacido y en la gente que ha traído a este mundo. Ahí hay una búsqueda muy interesante que nos puede enseñar mucho del porqué somos y cómo somos”. La película “Casamance”, realizada por Paloma Zapata, en Senegal, habla sobre las raíces e influencias del músico “lo de Africa ha sido muy importante, quizá de no haberlo hecho, no hubiese terminado el disco porque estaba en un bloqueo creativo y ese documental fue como encontrarme con cosas que había oído en casa; oír a mis familiares hablar y esos encuentros musicales en Senagal. Ahí se baila salsa, pero cantan en otros idiomas. Yo creo que otra cultura siempre es verte en un espejo y encontrarte a ti mismo”. Esta filosofía intenta inculcarla a sus hijos, sin embargo “no sabe lo que harán”.

   Con su más reciente EP, Acuérdate, Jairo ve la música como algo colaborativo y confiesa que le hubiese encantado tocar la guitarra acompañando a José Alfredo Jimenez, de quien dicho sea de paso se está trabajando en un disco homenaje donde músicos mexicanos y españoles colaboran entre ellos Jairo, con la canción “Ojalá que te vaya bonito”. Tocar con Los Macorinos también le gustaría y, ya entrados en recuerdos, ¿de qué se acuerda Jairo? “hay que acordarse todo rato de los amigos y la familia, para no perder la esperanza. Esperanza es una palabra muy importante y no hayque dejarse aplastar por las cosas negativas”.

   Habla de México de nuevo, de ese tema que para algunos está olvidado o ya no se quiere ver “México es un ejemplo. Hace unos meses ha pasado lo inimaginable y hoy llego aquí  y no veo caras abatidas ni depresión, veo una ciudad que empuja. Si esto hubiese pasado en Europa, no sé qué habría pasado. Es maravilloso ver eso. Sé que es durísimo y es muy feo, pero fue algo que ha sacado cosas muy malas de la gente pero ha sacado cosas preciosas y alucinantes del ser humano”. Nosotros lo vivimos, el mundo nos vio y Jairo dice “gracias, gracias por haber ayudado. Por estar”. Tras eso, un nudo se formó en mi garganta. Cuando caminamos por las calles y vemos los escombros y el silencio que parece formar parte de lo cotidiano; aún hay palabras que curan como las de Jairo: “tienen que estar muy orgullosos”, dice. “Lo estamos”, secundamos.

   Sobre El Pasajero, material editado a finales del 2016, Jairo ha dicho que con este disco ha sido pasajero de diferentes ritmos y, actualmente, con varios proyectos: ¿De qué es pasajero? Lo medita un poco y dice: “me gusta mucho ese término porque el pasajero no es el que dirige el vehículo sino el que se deja llevar y en ese dejar llevar tengo la posibilidad de encontrarme con gente que vive en los lugares a los que visito. En esos encuentros musicales o personales voy llenando la maleta con cosas que en un futuro me ayudan a crecer como persona, y en lo musical a decorar las canciones que voy haciendo, agarrando inspiración pues cada vez es menos lo que tengo en la cabeza”. Nos reímos quizá porque pensamos totalmente lo contrario y nos pasará por la mente esa frase de “¿en serio? Pero si no sabemos de dónde sacas tanta inspiración”, pero la guardamos dejando escapar una sonrisilla.

   En cuanto a sus letras, ¿ves diversidad en tu lírica? “es al revés. Yo lo que veo es que aquí en Latinoamérica el castellano está más vivo. En cada país es distinto, tan sólo en México en cada estado es diferente”. Hablamos del boom de la música tanto en México como en España “es un momento muy especial”, dice. La música y su lenguaje está más vivo que antes y hoy hay bandas muy buenas -menciona a sus colegas, Vetusta Morla y su último disco-, cuyo mensaje es directo y a veces contestatario. Para Zavala “mucha de la música mexicana me ha influido y está en muchas de mis canciones y siempre intento homenajear mi música favorita, aunque sea con pinceladas. Hay una canción mexicana popular que está en mi primer disco -refiriéndose a “La llorona”- y no podría decirlo más alto y más claro”. Su cariño por nuestro país es innegable, cada nota de guitarra suena a México y a sus influencias marcadas por todos lados, no descarta venir más seguido y menos colaborar con músicos nacionales porque, justamente, la música se comparte.

   Una de las preguntas que rondaba mi cabeza y que, así como otras, no supe cómo plantear fue sobre España y la tensión y reacciones que ha generado el referéndum de Barcelona, al respecto Jairo opina que “nunca voy a lidiar con el nacionalismo, me parece que la lucha nacionalista en Europa nos destrozó en las dos guerras. Entiendo que el sentir de los catalanes esté muy herido pero yo confío en el espíritu humano y en la bondad de la gente y no en la maldad de la gente que nos gobierna para enfrentarnos en algo completamente absurdo”. Cita a Pío Baroja “el nacionalismo se cura viajando”.

   Viajar entre textos y canciones, cada uno es pasajero y piloto de su viaje y si se nos va la vida en ello, mejor. Jairo se despide con un “gracias, cuidaos”. Sonríe.

Tl Sputnik

La Fred Astaire de los descoordinados. Literatura, música y tontería. Fb: Tl sputnik Tw: @josoclasputnik

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