“Don’t stand by my side, stand inside”, los lyrics que definen el concierto de Kurt Vile

Conciertos
Lunes, 06 febrero 2017 0 Comments
“Don’t stand by my side, stand inside”, los lyrics que definen el concierto de Kurt Vile

Sin duda, para los asistentes al concierto de Kurt Vile, que se llevó a cabo el 4 de febrero en el Plaza Condesa de la Ciudad de México, fue una noche inolvidable.

Al principio, todo indicaba que sería un concierto desangelado, pero fue llenándose con un público discreto, pero no por ello menos entusiasta.

Para quienes habían visto los setlists de sus conciertos anteriores, no sorprendió que el intérprete iniciara con “Dust Bunnies”. La interacción con la audiencia comenzó desde el principio. Apenas había terminado la primera rola, Kurt ya estaba saludando a la gente, que casi no parpadeaba con tal de verlo.

Para cuando llegó “Goldtone”, los fans ya estaban muy emocionados y, de hecho, se dedicaron a cantar la canción con Vile. Es cierto que son seguidores más bien tranquilos, pero no por eso dejaban de exclamar su emoción al unísono. “This next song is about my friend Alex”, exclamó el músico y el público volvió a llenarse de júbilo.

La calidad musical del cantante y guitarrista de 37 años es destacable, en medio de un mundo contaminado por la atracción al plástico. A lo largo del concierto pudimos apreciar su versatilidad, pues lo escuchamos tocar banjo, guitarra eléctrica y guitarra clásica, sin mencionar que sus músicos también demostraban su profesionalismo y su compromiso musical.

La ventaja de los conciertos más íntimos es que se crea una atmósfera en la que la relación entre ambos actores (músicos y audiencia) se vuelve más cercana. Literalmente, los asistentes a un concierto son escuchados por el músico y eso genera que la interacción sea distinta, más penetrante. Con sus debidas proporciones guardadas, permítame el lector la licencia de comparar este momento con el fresco de Miguel Ángel llamado La creación de Adán. En él, Dios y el hombre se comunican y la prueba de ello es que el dedo del dios y el dedo del hombre están por tocarse. Así pasa en estas sesiones íntimas: la audiencia extiende la mano y el músico la toma. Puede sentir si es áspera o, por el contrario, suave. Si las manos sudan, si son más delgadas o tienen más carne. Gracias a ello, el artista cuenta con la oportunidad de “personalizar” el entretenimiento de ese público específico que quiere una u otra canción, y quizá no se encuentra en el setlist. En pocas palabras, en el concierto de Kurt Vile, la distancia entre el músico estrella y el humano se estrechó, y ambas partes se sentían muy satisfechas al respecto.

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Y luego, Kurt Vile nos cantaba las coplas “Don’t stand by my side, stand inside”, con lo que la atmósfera del Plaza se llenó de romanticismo. Para “He’s Alright” llegó Jesse Trbovich a acompañar al vocalista con una guitarra más y, posteriormente, los músicos se reintegraron para seguir el concierto.

Cuando regresó a tocar el encore, el músico preguntó dónde seguiría la fiesta y, efectivamente, la animada reunión continuó con tres canciones más, entre las que estaba “Downbound Train”, un cover de Bruce Springsteen que debuta en el tour de Vile.

Finalmente, Kurt se despidió con un “Thank you so much, love you“, muy merecido para un grupo de fans atentos, conocedores y emocionados que, sin duda, contagiaron al vocalista de su entusiasmo.

Charbelí Ramos

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