Mi historia con la Morrison en el Teatro de la Ciudad

Coberturas
Sábado, 25 febrero 2017 0 Comments
Mi historia con la Morrison en el Teatro de la Ciudad

Recuerdo, casi vívidamente, aquellos años en que Carla Morrison nos regalaba conciertos gratis en distintos recintos de la ciudad, lugares que se atiborraban a más no poder, obligando a la cantante a abrir otra fecha (también gratis).

La Morrison de ese entonces solía ser, por decirlo de algún modo, inocente; era nueva en este business y se notaba. Sin embargo, talento ya lo venía demostrando dese esos primeros pasos en la ahora CDMX y hoy, a tantos años de distancia, Carla se ha convertido, como reza el cliché, en una realidad. Ayer por la noche dejó claro su lugar ante más de mil fanáticos que la acompañaron en el Teatro de la Ciudad, Esperanza Iris, lugar en el que compartió talento y amor.

Sí, fue un concierto como se espera, plagado de canciones de amor, desamor, esperanza, elementos que siguen siendo el sello de la cantante, pero hay algo diferente en ella. Claro, los años -lo queramos o no- nos obligan a cambiar o, mejor dicho, a mutar, y eso se vio anoche con la Morrison. Es una cantante diferente, con una actitud distinta. Es una cantante, digámoslo así, experimentada.

Una tómbola de éxitos, como “Compartir”, “Eres Tú”, “Me Encanta”, “Pajarito del Amor”  “Déjenme Llorar”, hicieron que otra tómbola de recuerdos girara en mi cabeza, además de generar el griterío del público asistente.

No sé, exactamente, cuándo le perdí la vista a la Morrison (hace años podía decir que era su fan), pero ayer, más que un buen concierto, fue, a título personal, un reencuentro con mi juventud, a quien no veía desde hace mucho tiempo. También fue un reencuentro con la Morrison, con sus canciones y con su talento.

Alonso Efeese

Si lo mexicano es naco y lo mexicano es chido, entonces, verdad de Dios, ¡todo lo naco es chido!

966 posts | 0 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *