Entrevistas

Más salud y Rock & Roll para el Cadillac Solitario, Loquillo

Miércoles, 24 mayo 2017 0 Comments

Ruido de hotel. Sonido de vasos limpios. Murmullo. José María Sanz, mejor conocido como “Loquillo”, sentado en un taburete, estaba haciendo otra entrevista, so pretexto de su visita y la firma de autógrafos que hará el jueves a las 17:00 en la Roma. 

En silencio entré. Era de esas entrevistas que, por más que hayas preparado, sientes que se te olvidará todo. Vamos, estar frente a frente con un mito del rock en España; y digo “mito” porque Loquillo se sabe referente musical.

Esta vez sin lentes, pero sí con el consabido traje en cuyo bolsillo se ve al “Pájaro Loco”; anillos, el representativo copete y, claro, esa actitud de rockero que le va bien. Hablaba de Bowie, eso recuerdo. Yo garabateaba en mi libreta jerarquizando los temas que quería tocar, sin saber -hasta ese entonces- que más que una entrevista fue una charla donde las preguntas salían mientras le escuchaba, atenta, hablar. Por fin tocó mi turno. Tomar aire y agradecer por el tiempo y el placer que era tenerlo frente a mí, ¿qué esperaban de una friki musical como yo?, perdón, lector.

Nos fuimos a otra mesa, había ruido, calor y en su mano llevaba su último disco, Salud y Rock and Roll. Sin efectos secundarios después del viaje, pero sí con una cuenta pendiente con México“Cuando venimos por primera vez, en el 91, la disquera no lanzó el disco. Nos encontramos aquí con una gira de diez fechas, sin la compañía apoyando y todo salió fatal”. Loquillo ya contaba con un número de fans considerable y, aún cuando volvió hace dos años al país para tocar en el Lunario, la cuenta no quedó saldada porque “coincidió con el tercer boom de Loquillo en España […] llevábamos dos años y medio de gira sin parar”. La visita del barcelonés estaba planeada para el 2016, sin embargo, no pudo realizarse y la cuenta que tiene con México parece que será saldada en noviembre de este año cuando el cantante regrese a la ciudad -y a otras cuatro o cinco importantes- para dar conciertos y presentar su nueva producción discográfica.

Salud y Rock and Roll es un recopilatorio que, en lo personal, llama la atención por comenzar por la primera canción de su último material Viento del este. Pero, ¿cuál es la génesis de esta recopilación? “Es un disco recopilatorio de mis últimos diez años […] yo me separé de la banda Los Trogloditas en el 2007. Es la extraña historia donde el cantante se va del grupo y no al revés. Después de 25 años de trayectoria con la banda, comencé a hacer otras cosas pero no como lo que hacía con ellos. Empecé a hacer discos de poesía contemporanea, de jazz, de autor. Nunca hacía un disco de Loquillo haciendo rock. El año que viene celebro 40 años en esto”. Hay tela de donde cortar, pues Loquillo -como ya cuenta- no sólo es el rockstar ex líder y ahora solista consagrado, es diez años de trabajo multidisciplinario que se reflejan en este material. 

Pero, entonces, era momento de detenerse “poner las cosas en su sitio. Hora de tomarme esto en serio, si la gente me quiere y lo quiere, pues eso…”José lleva tantos años en el medio que ha visto desfilar por sus ojos a infinidad de músicos, tan diversos a aquellos que, junto con él, salieron en la llamada “movida española”, una generación que, como bien dice el músico, “vino a romper esquemas, que venía de una dictadura. Le dimos color a una España en blanco en negro. Después de eso, España se ha normalizado pero ha descuidado su cultura […] básicamente porque la querían controlar”. El tema de la cultura -según pude notar- es donde hace más hincapié, pues para él “no debe depender de nadie, de que haya un gobierno u otro. Debe tener independencia absoluta y los creadores tienen que ser libres y, por otro lado, hay que ver los mecanismos con los que ya cuenta el siglo XXI en que las marcas defienden los festivales para que no dependan del estado. Sin embargo, nadie regula el trabajo del creador, los músicos viven de lo que pueden. ¿Y el IVA?”.

Los festivales en un tema que ha generado distintas opiniones; mismos carteles, sonidos similares, entradas caras pero para el rockero hay que dejarse de tonterías, mismos carteles o no, indie o no, “hay buena y mala música, buenos y malos artistas. A la gente no la puedes engañar cada año”. Con internet (e imagino acá hacen su parte los mecanismos del siglo XXI) la música llega a todos lados, antes sí que se tenía que pagar para estar sonando en las emisoras; hoy somos los usuarios los que compartimos, los que nos volvemos una suerte de locutores y críticos. Eso “ha hecho que muchos artistas de verdad estén consiguiendo elevarse frente a otros que han tenido ese beneplácito de mercado. Y ahora hay que demostrarlo con buenos directos, discos”. La música es popular, llega a todos y, sin embargo, “no hay que estar encuadrado en ningún movimiento. Tú haces el movimiento”. Loquillo con los años, aparte de preservar su individualidad musical, ha conservado su identidad, decide. Actúa.

El mundo de la música tiene tantas caras que, por un lado, puedes ser venerado y, por otro, alejado de los escenarios porque hay que abrir paso a los nuevos. Aquí, el músico pone el ejemplo de David Bowie y su retiro de los escenarios: hay que terminar la obra -o la vida- con nivel.

Sanz es hijo de migrantes y su infancia se desarrolló en las calles. Aprendió el catalán de la gente, el vivo. ¿Cantaría en su lengua? “Me expreso mejor en castellano, la literatura que yo he leído es en castellano y no hay nada mejor que un lugar donde las lenguas se unan, donde puedas aprender tres o cuatro. Yo de niño aprendí  francés, castellano y catalán pero las veces que he intentado cantar en catalán me es difícil. No por la pronunciación, sino porque el catalán que yo hablo es de barrio”. Una lengua que, ya desde el franquismo, fue relegada y que ahora los medios la tienen oficializada, incluso en el colegio. Loquillo no se siente parte de esa “cultura”; “soy barcelonés, no catalán”.

Hablar de una ciudad [hablando de Barcelona] como un objeto único es un error y, claro, me parece un paralelismo con la música, con la literatura; tan llena de significados y mezclas que su origen y evolución se vuelve cada vez más rico.

Loquillo ha sobrevivido a su propio mito; ha pasado por tantas etapas, buscando su sitio, el pozo. Ha callado bocas y, ¿en qué etapa está?  “Me encuentro en la etapa del disfrute, tomando mis propias decisiones[…]gobierno sobre mí. Cuando hago algo, lo hago”. Una visión panorámica de una buena parte de la historia de un país le ha permitido tener un background pues “en el rock como en la vida estos años de militancia hacen que te curtas”. Justo esta madurez ha hecho que el cantante pueda explorar con cine, teatro y literatura. Sobre ésta última menciona que trabaja en su tercera novela, que viene a finalizar una suerte de trilogía donde un niño es el protagonista de eventos históricos y vemos, a través de las páginas de sus libros, cómo va creciendo. Estos libros hablan de sus propia historia, ¿hay desencanto? “Sí, de una España que no ha sido. Mi generación tiene esa rabia, se apostaba por la cultura, la educación y nada. Nosotros éramos agresivos, nihilistas, individuales. Aunque no tanto desencantado, lo que sí es que es mala leche”.

A partir de aquí me parecía interesante preguntar su visión de nuestro país, ese del que al inicio se refirió como “cuenta pendiente”, ¿cómo ve, desde la mirada extranjera, a México? “Pues como todos tenéis a un tipo impresentable a unos pocos kilómetros y a vosotros nos jode antes que a nosotros, pero nos jode a todos”. Para él México “no está valorado”; habla de España, la España del desencanto donde “no termina de arrancar por las envidias del pasado, aun cuando somos un país de creadores” y México “tiene un potencial enorme pero tienen a ése a lado. Y cuando habla de las barbaridades que hará, es porque tiene miedo y la manera de controlar es por el idioma”.

Pero volvemos a la música, a la libertad que se esconde en ella, ¿qué opina de los covers de sus canciones? “Me hace gracia. La música es popular […] pero siempre y cuando -insiste- que la cultura no se vuelva un articulo de segunda mano, de lo contrario ganamos todos para ser recordados en los próximos años”. Y Loquillo, el mito, ¿cómo se ve dentro de los próximos años? “Con la actitud de pónmelo difícil y te lo hago, de creer en uno mismo, no rendirte ante nada. Creer en tus posibilidades aunque sea ninguna. Sí que me gustaría que la gente entendiera dos maneras de hacer esto: que el rock and roll es una cosa que se hace individual pero en equipo, como un equipo de basket. Cada uno tiene que estar en su posición para que todo funcione. Un concierto lo puede levantar un artista, pero una temporada la ganan todos los jugadores”. ¿Tienes la mejor banda? “Sí, pero siempre intento ser el peor para aprender, pero el 85% de los artistas que tienen nombre más allá de nuestras fronteras creen que lo pueden hacer solos. Siempre hay que estar aprendiendo”.

José María, el “Cadillac solitario”, nos deja una gran lección: la vida es una obra y hay que seguir aprendiendo. Esperamos noviembre, Loquillo que para mí ya eres cuenta pendiente.

 

Tl Sputnik

La Fred Astaire de los descoordinados. Literatura, música y tontería. Fb: Tl sputnik Tw: @josoclasputnik

22 posts | 1 comments https://nomeimportasputnik.wordpress.com/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *